Renal y Urinario
El gato es un animal de origen desértico, debido a esto, su genética hace que tiendan a beber poca agua, lo que les predispone a las patologías renales y urinarias.
Las afecciones del sistema urinario y la enfermedad renal crónica se encuentran entre las consultas más frecuentes e importantes en la medicina del gato.
Los problemas renales suelen avanzar de forma silenciosa. Un gato puede perder un porcentaje muy alto de su función renal antes de mostrar los primeros síntomas evidentes en casa. Por ello, nuestro objetivo principal se centra en el diagnóstico precoz y en el diseño de planes de tratamiento personalizados que frenen la progresión de la enfermedad y devuelvan la calidad de vida a tu gato.
Mediante la realización de analíticas sanguíneas, ecografía de alta resolución, pruebas de orina (análisis, cultivos, UPC…) abordamos el diagnóstico y las patologías renales y urinarias.
Patologías y signos de alarma más frecuentes:
Enfermedad Renal Crónica (ERC): los signos más habituales y precoces incluyen la pérdida de peso, beber más agua (polidipsia), orinar más (poliuria), apetito caprichoso…
Cistitis idiopática felina: también conocida como FLUTD. Los gatos pueden orinar fuera del arenero, tener molestias al orinar… Esta enfermedad está fuertemente relacionada con el estrés.
Cálculos: pueden afectar tanto a la uretra (llegando a producir obstrucciones, impidiendo al gato orinar) como a los uréteres (afectando entonces a los riñones por presión, al dificultar el paso de la orina a la vejiga). Encontraremos dolor, vómitos, dificultad para orinar…
- Cistitis: puede deberse a muchas causas (bacterias, cristales en la orina…). Los signos de alarma son molestias al orinar, orinar fuera del arenero, orinar con gotitas de sangre (hematuria)…
